Con frecuencia, los resultados de la electromiografía son
necesarios para ayudar a diagnosticar o descartar ciertas
enfermedades, como las siguientes:
Trastornos musculares, como distrofia
muscular o polimiositis.
Enfermedades que afectan la conexión
entre el nervio y el músculo, como la miastenia gravis.
Trastornos de los nervios que se
encuentran fuera de la médula espinal (nervios periféricos), como
síndrome del túnel carpiano o neuropatías periféricas.
Trastornos que afectan las neuronas
motoras del cerebro o la médula espinal, como esclerosis lateral
amiotrófica o poliomielitis.
Trastornos que afectan la raíz del
nervio, como una hernia de disco en la columna vertebral.
Con frecuencia, los resultados de la electromiografía son
necesarios para ayudar a diagnosticar o descartar ciertas
enfermedades, como las siguientes:
Trastornos musculares, como distrofia
muscular o polimiositis.
Enfermedades que afectan la conexión
entre el nervio y el músculo, como la miastenia gravis.
Trastornos de los nervios que se
encuentran fuera de la médula espinal (nervios periféricos), como
síndrome del túnel carpiano o neuropatías periféricas.
Trastornos que afectan las neuronas
motoras del cerebro o la médula espinal, como esclerosis lateral
amiotrófica o poliomielitis.
Trastornos que afectan la raíz del
nervio, como una hernia de disco en la columna vertebral.